La Gran Quema — Raku en Sendero
El fuego no se apura. Una quema raku lleva un día entero, y ese es justamente su regalo.
En agosto y septiembre, doce manos por edición modelaron sus copas en el barro. Hoy, esas piezas junto con las de otros artistas del Taller, entran al fuego — y vos podés estar ahí cuando salgan al rojo vivo, humeantes, transformadas para siempre.
Pero La Gran Quema no es un espectáculo para mirar: es una jornada para habitar. Un día completo en el parque alrededor del horno, donde se comparte el mate, suena música, se ayuda a cargar y descargar piezas, se aprende el oficio mirando y haciendo, se almuerza junto al fuego y se espera — porque esperar juntos también es parte del ritual. Cada pieza que sale del horno es una pequeña ceremonia: nadie sabe exactamente cómo va a salir, y esa sorpresa es la firma del raku desde hace siglos.
Si hiciste tu copa en Mi Primera Copa, este es el día en que nace de verdad. Y el primer brindis es con ella.
Si no, vení igual: el fuego alcanza para todos.
Ambientación en Sendero
Fotos de ambientación del parque — el encuentro se desarrolla en este entorno.



